Reseña de Bruselas
Bruselas
Tome uno de los vuelos con rumbo a Bruselas si quiere visitar las históricas casas gremiales, cenar en un ambiente Art Deco y degustar un chocolate que se derrite en la boca.
Qué hacer
Las casas gremiales con tejados de dos aguas que rodean la Grand Place albergaron en su día las carnicerías, panaderías y fabricantes de candelabros de la Bruselas medieval. Merece la pena pasearse por la plaza adoquinada e iluminada por los faroles cuando cae la noche, para contemplar cómo resplandece el Ayuntamiento gótico con sus ornamentos como de encaje.
Compras
Los vuelos a Bruselas son una perfecta excusa para darse un capricho de chocolate. Los pralinés con especias, las trufas de champán y cáscaras de fruta confitada nos complican la elección en Wittamer, situado en la Place du Grand Sablon. Las cajitas envueltas para regalo son una compra fundamental en todo viaje a Bruselas.
Restaurantes
Las braserías Art Deco con paredes recubiertas de madera llenan los estrechos callejones que salen de la Grand Place de Bruselas. Es un placer sentarse bajo los espejos dorados para deleitarse con un estofado waterzooi bien cremoso, o con una fuente de mejillones con ajo y patatas fritas, que podemos regar con una amarga cerveza lambic.
Vida nocturna
Por la noche los bruselenses modernos salen a los cafés acogedores de la rue Antoine-Dansaert. Déjese atraer por el rumor de L'Archiduc, un local de jazz ambientado a lo Art Deco donde Miles Davis actuó en su día, y donde disfrutará de martinis perfectos y sonidos vibrantes.
Cuándo ir
KLM ofrece vuelos frecuentes a Bruselas. Planifique sus vacaciones en la capital europea para que coincidan con las justas medievales que se celebran en la Grand Place durante el Ommegang Pageant, en julio, o para zambullirse en las cervezas trapistas que se sirven en el Fin de Semana de la Cerveza en septiembre.




