Copenhague
Tome uno de los vuelos a Copenhague para darse un paseo por la orilla de los canales, degustar la cocina danesa y contemplar la cautivadora sirenita.
Qué hacer
Los tranquilos paseos en barco le transportan por los canales junto a las casas de esbeltos capiteles y tejados a dos aguas. La tan fotografiada Sirenita de cuento se inclina, sugerente, sobre una roca a la entrada del puerto, y es una visita obligada en todo viaje a Copenhague.
Compras
En estas vacaciones puede combinar las visitas turísticas con las compras. El gran bulevar peatonal de Strøget está repleto de cafeterías, animaciones callejeras y tiendas donde venden de todo, desde fina porcelana Real de Copenhague hasta figuras de la Sirenita para poner encima de la tele.
Restaurantes
Los pasajeros de los vuelos que aterrizan a Copenhague salen a cenar al aire libre y ver el balanceo de los barcos en las aguas del puerto de Nyhavn. En los bulliciosos restaurantes y cafeterías sirven un smorgasbord que incluye sabores autóctonos, desde tostas con pan de centeno hasta frikadeller (el equivalente danés a las croquetas) y arenque ahumado.
Vida nocturna
Los daneses son bastante juerguistas. Empiezan la fiesta tarde y no paran hasta que amanece. Los céntricos barrios de Latiner Kvarter y Vesterbrogade son un clásico donde se concentran los hyggelige (pubs muy acogedores), salas donde ver y ser visto, y bares con DJ vibrantes.
Cuándo ir
KLM ofrece vuelos frecuentes a Copenhague. Aproveche sus vacaciones para alzar sus copas en la Fiesta de la Cerveza, que se organiza en mayo, o para disfrutar del Festival de Jazz de Copenhague, en julio.




