Reseña de Johanesburgo
Johannesburgo
Los vuelos a Johannesburgo nos trasladan a un entorno de restaurantes exclusivos y una cultura de bares en auge, donde el compás de las actividades sociales y comerciantes no deja lugar para el descanso.
Qué hacer
Las vistas de Johannesburgo desde el puente de Nelson Mandela merecen la pena. Mirando hacia arriba, se puede ver una evolución urbanística y obra de arte a través de los cables de sujeción. Las actuaciones en directo resuenan con mayor intensidad a medida que se acerca a Newtown, en el otro extremo del puente.
Compras
Se puede comprar algún regalo en el mercado de Rooftop, como recuerdo de su viaje a Johannesburgo. Suena alegre música africana y reina el aroma irresistible de las boerewors (salchichas de ternera) cocinadas en los propios puestos junto a los que venden fascinantes máscaras, jirafas ornamentales y otras piezas de artesanía.
Restaurantes
Cuando la élite de África llega en sus vuelos a Johannesburgo, también reservan mesa en uno de los restaurantes de lujo que rodean la plaza de Nelson Mandela. La música en directo de la plaza acompaña al sonido de las carnes de primera calidad que crepitan entre bastidores. Después de cenar, hay cola para hacerse una foto con la estatua de Mandela.
Vida nocturna
Cuando cae la noche, los habitantes de Johannesburgo se visten con sus mejores galas para ir causando impresión allá donde van. Uno se puede unir a ellos en la maratón de bares de Melrose, donde se envolverá el olor a puros y perfumes caros de este elegante barrio con gusto italiano.
Cuándo ir
KLM ofrece vuelos frecuentes a Johannesburgo. Reserve unos billetes de avión y acuda a alguna de las actuaciones mensuales del SA Ballet Theatre, al festival Encounters que se celebra en junio o al Arts Alive, en septiembre.




