Reseña de Florencia
Florencia
Reserve unos vuelos a Florencia si buscar disfrutar de la arquitectura y el arte religiosos, los inolvidables mercados y la cocina casera de la Toscana.
Qué hacer
Visite el monasterio florentino de San Marcos, del siglo XV, donde quedará admirado por los frescos renacentistas de Fra Angelico. Un tranquilo claustro conduce a las estancias de los monjes, donde las imágenes de la vida de Cristo inducen a la meditación y llenan las sombrías paredes encaladas de colores pastel.
Compras
El afanoso ir y venir de la gente que, entre bromas, busca y revuelve la mercancía a precio de ganga, convierte el mercado de San Lorenzo en un imprescindible de todo viaje a Florencia. Hay que regatear para conseguir uno de los bolsos de piel o de los vistosos pañuelos de seda que venden los puestos del humilde barrio adoquinado de la basílica de San Lorenzo.
Restaurantes
Tras bajar de uno de los vuelos con destino a Florencia podremos cargar las pilas bajo las vigas de madera o los techos abovedados de ladrillo de una trattoria centenaria. En estos agradables restaurantes caseros cocinan una bistecca alla fiorentina (solomillo a la parrilla) que riegan de un Chianti y sirven en largas mesas comunes cubiertas con manteles de cuadros.
Vida nocturna
En los bares que bordean el río nos invitan al aperitivo y desde sus ventanas arqueadas emiten luces temblorosas que se reflejan en el río Arno. Haga un brindis en alguna de las vinotecas florentinas desperdigadas por las piazzas iluminadas por la luz de las farolas.
Cuándo ir
KLM ofrece vuelos frecuentes a Florencia. Reserve sus billetes a Florencia en marzo o abril para ver las procesiones de Semana Santa o en septiembre, si prefiere disfrutar de la Rificolona, la fiesta de las lámparas de papel.




