KLM uses cookies.

KLM’s websites use cookies and similar technologies. KLM uses functional cookies to ensure that the websites operate properly and analytic cookies to make your user experience optimal. Third parties place marketing and other cookies on the websites to display personalised advertisements for you. These third parties may monitor your internet behaviour through these cookies. By clicking ‘agree’ next to this or by continuing to use this website, you thereby give consent for the placement of these cookies. If you would like to know more about cookies or adjusting your cookie settings, please read KLM’s cookie policy.

Parece que su buscador no está actualizado.
Para utilizar de forma segura todas las características de KLM.com, le aconsejamos actualizar su buscador o elegir otro distinto. Si continúa con esta versión, algunas páginas del sitio web no se mostrarán correctamente o no lo harán en absoluto. Además, la seguridad de su información personal estará mejor salvaguardada con un buscador actualizado.

 

Un habitación llena de recuerdos musicales

Parece difícil de creer pero la Alte Oper, uno de los edificios más impresionantes de Fráncfort del Meno, casi no sobrevive a la Segunda Guerra Mundial. Un ataque aéreo del ejército aliado dejó el edificio de 1880 en ruinas. Las compañías de ópera de la ciudad ya habían encontrado otro lugar para sus representaciones.

Carmina Burana, una obra musical que conmueve la imaginación de las personas en todo el mundo, fue representada por primera vez por Carl Orff en la Alte Oper en Fráncfort en 1937. Fue también casi uno de los últimos estrenos en el edificio neorrenacentista ya que fue destruida casi en su totalidad en 1944. Pero los ciudadanos se lanzaron a salvarla y recaudaron quince millones de marcos alemanes para reconstruir el edificio. En la actualidad, en la Alte Oper se celebran festivales, conciertos y conferencias.

Un edificio majestuoso que casi se pierde
Un edificio majestuoso que casi se pierde

Frankfurt/Main

Escuchar como forma de arte

Detrás de la fachada restaurada de la antigua ópera hay dos salas de conciertos, ambas con un gran prestigio internacional por su acústica. La sala grande es una de las mejores salas de conciertos de Alemania para música clásica, donde tocan las orquestas más importantes como la Concertgebouw Orchestra de Ámsterdam y la British Academy of St Martin in the Fields. La sala Mozart, de menor tamaño, es con frecuencia el escenario de actuaciones de jazz y de conciertos de música moderna. En verano y durante el periodo de Navidad también se puede asistir a producciones musicales especiales. Disfrute de una cena en el restaurante interior de la Ópera antes o después de una representación.

Canciones de verano y comida

Un festival lleno de música

Aunque ya no haya representaciones de ópera en la Alte Oper, el ambiente de la ópera todavía se puede sentir allí. Todos los días, durante la segunda quincena de junio, la plaza situada delante del impresionante edificio alberga el Opernplatzfest. Durante una semana, la plaza se inunda de decenas de puestos de comida y bebida y en ella se celebran varios espectáculos culturales y eventos asociados con la rica historia musical del edificio. En las calurosas noches de verano, la Opernplatzfest atrae a miles de espectadores.

En invierno la Alte Oper cuenta con una bonita iluminación
La Alte Oper por la noche

“La Alte Oper es el majestuoso punto de encuentro de los amantes de la cultura de todo Fráncfort y alrededores”

El banco y la ópera

En la actualidad, la Alte Oper está estrechamente asociada con el Banco Central Europeo. Este "banco matriz" europeo fue fundado en Fráncfort del Meno en 1998 y desde entonces el banco alquila regularmente el elegante edificio para celebrar eventos oficiales importantes, por ejemplo, el décimo aniversario del banco en 2008. Ocasionalmente, la Alte Oper parece una segunda sede del Banco Central Europeo.

El segundo "salón" del Banco Central Europeo