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Una plaza de proporciones extraordinarias

La Plaza de Tiananmen, también conocida como la Plaza de la Puerta de la Paz Celestial, en Pekín está llena de superlativos. Esta extensa plaza de 880 metros de largo y 500 metros de ancho puede albergar hasta un millón de personas y es la cuarta plaza más grande del mundo. La Puerta de la Paz Celestial, la Puerta de Tiananmen, da acceso a la Ciudad Prohibida. Encima de la entrada cuelga un retrato de Mao Zedong, fundador de la China moderna.

La Plaza de Tiananmen –declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987– recibe su nombre de la principal búsqueda de los señores de la guerra chinos. Fue construida como entrada a la Ciudad Prohibida, dominio exclusivo de la Corte Imperial, y ha servido como lugar de reunión entre los líderes del país y la población desde principios del siglo XV. Prácticamente la totalidad de los ciudadanos chinos tienen el deseo de visitar esta plaza al menos una vez en la vida, especialmente el mausoleo donde yace Mao (1893-1976). Todos los días miles de personas presentan sus respetos ante la tumba.

El hombre que detuvo a los tanques

La Plaza de Tiananmen es el símbolo del poder del Estado en China. Tradicionalmente ha sido escenario de grandes desfiles militares. En el lado oeste se encuentra el edificio del Parlamento, también conocido como el Gran Salón del Pueblo. Así que no es mera coincidencia que en la década de 1980 se convirtiese en el epicentro de la protesta popular contra la lentitud en las reformas sociales y económicas.



En la noche del 3 de junio de 1989 la revuelta tuvo un final dramático. Los ciudadanos se habían unido a las protestas estudiantiles pacíficas y había una gran multitud congregada en la plaza. El líder Deng Xiaoping acudió al ejército para reprimir las protestas. Para horror de la comunidad internacional, ordenó al ejército que abriese fuego contra las multitudes, y cientos de personas fueron asesinadas. Después de esto la plaza quedó despejada. Sin embargo la fotografía del "Hombre del tanque" hizo historia: un estudiante armado únicamente con dos bolsas de la compra se interpuso delante de los tanques y les obligó a detenerse. Las imágenes se difundieron por todo el mundo y la fotografía del hombre del tanque se convirtió en el símbolo más famoso de la protesta.

“La plaza de Tiananmen en China es el centro del poder y de la gloria”

La imagen universal del valor: el "Hombre del tanque"
La Puerta de la Paz Celestial

El Museo de la revolución

Detrás de una enorme columnata en la parte oriental de la plaza se encuentra el Museo de la Historia y la Revolución de China, también conocido como el Museo Nacional de China. Casi tan grande como el edificio del Parlamento al otro lado, esta estructura fue construida en 1959 para conmemorar el décimo aniversario de la República China. Una visita al museo le conducirá por grandes salas llenas de múltiples objetos de diferentes dinastías e imágenes de todas las revoluciones y protestas.

Una plaza llena de lugares de interés

La plaza de Tiananmen tiene unas proporciones sin precedentes. Desde el balcón de la puerta –una de las seis puertas de la Ciudad Prohibida– Mao y otros líderes chinos se dirigían al pueblo con sus discursos. En el medio de la plaza se encuentra una columna de granito de 70 toneladas, el monumento a los Héroes del Pueblo, que conmemora a los soldados y civiles que murieron en las distintas guerras revolucionarias. Otro edificio a destacar es el Parlamento. También compiten por recibir atención los enormes edificios comunistas que se añadieron a la plaza en la década de 1950, y las grandes pantallas de vídeo con publicidad que se colocaron allí hace unos años.



Todos los días de 4:00 a 23:00, los visitantes y locales pueden caminar alrededor de la plaza y disfrutar de las impresionantes vistas. La visita a la plaza y al mausoleo de Mao son gratuitas, el acceso a la Puerta de la Paz Celestial cuesta alrededor de 1,5 euros (15 yuan).

Monumento comunista en la plaza

Créditos de fotos

  • La imagen universal del valor: el "Hombre del tanque": STRINGER REUTERS / Imageselect
  • La Puerta de la Paz Celestial: Sean Pavone, Shutterstock