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Tras la puerta de Graceland

Memphis es Elvis y Elvis es Graceland. La finca de campo de El Rey es un santuario y un lugar de peregrinación para los fans de Elvis de todo el mundo. La joven estrella del pop compró la casa en 1957 justo después de su gran salto a la fama. Quería una finca rústica en la que alejarse de las mareas de fans. Y eso es lo que conseguía en Graceland.

Cuando se compró, Graceland estaba rodeada casi toda ella de campo. Elvis y sus padres se enamoraron de esta señorial edificación nada más verla, con sus blancas columnas y sombríos jardines. Elvis firmó la compra el 10 de marzo de 1957, y él y sus padres se mudaron en abril. Elvis puso las famosas puertas con notas musicales, las "puertas de la música", diseñadas especialmente para él y colocadas ese mismo mes.

En la Jungle Room

Una vista a Graceland nos dará una idea del gusto distinto y a veces extraño del Rey del Rock. La Jungle Room, una habitación inspirada en el lugar de vacaciones preferido de Elvis, Hawái, es legendaria. La moqueta verde, las plantas exóticas y muchas pieles de animales dan la sensación de encontrarnos en una verdadera selva. El "cuarto de la televisión", amarillo brillante, y el "cuarto del billar americano", con ostentosos tapices, son también excelentes ejemplos del estilo de Elvis.

La planta alta de la casa es el secreto mejor guardado de Graceland. Aunque Elvis tenía frecuentes visitas, nunca las dejaba subir la escalera, un deseo que aún respeta su hija, Lisa Marie Presley. Desde que Elvis muriera en 1977, es la única que puede acceder a esta ilustre planta. Se dice que todo lo que hay en ella está como estaba y que incluso el desodorante de Elvis sigue en el mismo sito donde lo dejó la última vez que lo usó. Nadie sabe si algún día esta consagrada planta se abrirá al público ni cuándo será.

“Graceland es la segunda casa más visitada de EE.UU., sólo superada por la Casa Blanca.”

Coches, aviones y discos

Efectivamente, Graceland como tal es demasiado pequeña e íntima para una estrella del pop del calibre de Elvis. Por suerte, en esta casa de campo hay varias exposiciones de las que disfrutar y que nos entretendrán por unas horas. Por ejemplo, está expuesto el coche favorito de Elvis y se puede echar un vistazo a su avión privado, el Lisa Marie. "Sincerely Elvis" (Sinceramente Elvis) puede ser la exposición más reveladora de Graceland. En ella, verá una colección de sus pertenencias personales, como colecciones de discos o zapatillas. Dependiendo de su interés por Elvis, es fácil que pase entre 2 y 5 horas descubriendo Graceland.