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Budapest desde el Puente de las Cadenas

El Puente de las Cadenas sobre el Danubio es una de las imágenes más famosas de Budapest. Este puente colgante entre los distritos de Buda y Pest ofrece vistas espectaculares del Danubio. En el lado de Pest, las torres puntiagudas del edificio del Parlamento flanquea el Danubio, mientras que el Castillo de Buda se erige en el otro lado. El puente colgante es bastante llamativo, especialmente por la noche cuando las pesadas cadenas se iluminan con miles de luces.

Széchenyi lánchíd, tal y como lo conocen los húngaros, se finalizó en 1849. Esta maravilla fue el primer puente que une las ciudades de Buda y Pest. En aquella época, se trataba de una extraordinaria obra de arte arquitectónica (con sus 375 metros de largo era uno de los mayores puentes colgantes de Europa). Grandes leones de piedra vigilan el puente a ambos lados, y los impresionantes pilares tienen el escudo de Hungría.

El Puente de las Cadenas iluminado por la noche
El Puente de las Cadenas iluminado por la noche

Budapest

Un Puente colgante en lugar de un ferry

Aunque sea muy difícil de imaginar actualmente, no existía conexión permanente entre Pest y Buda antes de que se construyese el Puente de las Cadenas. Aquellos que deseaban viajar entre lo que fueron ciudades separadas deben coger el ferry en verano y cruzar el helado Danubio en invierno, si las temperaturas lo permitían, Sin embargo, cambios meteorológicos inesperados hacían imposible cruzarlo, y como el puente más cercano se encontraba en Viena a unos 250 kilómetros de distancia, los poco afortunados podían quedarse tirados en el lado incorrecto del río.

El Conde István Széchenyi era uno de los desafortunados. En 1820, tuvo que esperar una semana para cruzar el río y no pudo asistir al funeral del padre. Estaba tan enfadado que decidió poner fin a la situación en breve y ordenó y creó una fundación para financiar la construcción de un puente permanente sobre el Danubio. El ingeniero inglés William Tierney Clark diseñó el puente colgante y el escocés Adam Clark (no tenían ningún tipo de parentesco) supervisó su construcción. La gran inauguración se celebró el 21 de noviembre de 1849.

“Antes de que el Puente de las Cadenas uniese Buda y Pest, a menudo había que esperar días hasta poder cruzar en ferry.”

Coja el funicular hasta el castillo

La plaza Adam Clark, llamada así por el jefe de obra encargado de la construcción del Puente de las Cadenas, tiene forma de ‘0’. Esta escultura, obra de Miklós Borsos marca el comienzo de todas las carreteras húngaras De aquí también sale el funicular hasta el Castillo de Buda: Este corto viaje ofrece vistas impactantes del Puente de las Cadenas, de la Curva del Danubio y de Pest. Una curiosidad: el túnel bajo la Colina del Castillo, también obra de Adam Clark, mide exactamente lo mismo que el Puente de las Cadenas. A los húngaros les gusta decir que no es ninguna coincidencia: Si llueve, el puede resguardar bajo el túnel.

El funicular hasta el castillo