KLM uses cookies.

KLM’s websites use cookies and similar technologies. KLM uses functional cookies to ensure that the websites operate properly and analytic cookies to make your user experience optimal. Third parties place marketing and other cookies on the websites to display personalised advertisements for you. These third parties may monitor your internet behaviour through these cookies. By clicking ‘agree’ next to this or by continuing to use this website, you thereby give consent for the placement of these cookies. If you would like to know more about cookies or adjusting your cookie settings, please read KLM’s cookie policy.

Parece que su buscador no está actualizado.
Para utilizar de forma segura todas las características de KLM.com, le aconsejamos actualizar su buscador o elegir otro distinto. Si continúa con esta versión, algunas páginas del sitio web no se mostrarán correctamente o no lo harán en absoluto. Además, la seguridad de su información personal estará mejor salvaguardada con un buscador actualizado.

 

Siglos de historia en un solo lugar

El Hipódromo ocupa un lugar importante en la historia de Estambul. Durante muchos siglos, aquí se realizaban las populares carreras de caballos. Actualmente, los turcos se refieren a este lugar como la «Plaza de los Caballos» (At Meydani), aunque ahora nada tenga que ver con los caballos. En la actualidad, esta plaza es un famoso punto de encuentro para los estambulitas y un principal destino para los turistas.

Aún se puede ver perfectamente la forma ovalada. Esta plaza, donde se celebraban las populares carreras de caballos, durante siglos, también se usaba de escenario de batallas, desde para el público en general hasta peleas entre habitantes y dirigentes. El parque que hoy conocemos (con Wifi gratis) no se parece en nada al de aquellos días; sin embargo, la historia aún sigue patente. La plaza alberga varias esculturas únicas y tiene vistas a la Mezquita Azul y a Santa Sofía.

La fuente del Emperador Guillermo II

Un paseo por la historia

El Hipódromo es casi una historia viva con elementos de diferentes periodos. La Columna de las Serpientes, que data del 500 AC, representa tres serpientes entrecruzadas. Cerca de esta columna, encontramos un obelisco egipcio más antiguo aún, del 1500 AC, que el Emperador Constantino trajo a Constantinopla, tal y como se llamaba la ciudad por aquel entonces. Un monumento más reciente, situado en el extremo de la plaza, es la fuente donada por el emperador alemán Guillermo II, cuando visitó la ciudad en 1898.

El interior de la Cisterna de la Basílica

El tesoro escondido del Hipódromo

Si quiere descubrir todos los secretos del Hipódromo, deberá sumergirse en él, literalmente. Debajo de esta amplia plaza encontramos una gran reserva de agua, que desde el año 532 en adelante suministraba agua potable al palacio del Emperador Justiniano. Tras bajar los 52 peldaños de la Cisterna de la Basílica, se encontrará en una cámara acorazada con 336 columnas de mármol de 9 metros de alto, capaces de cubrir un área del tamaño de un campo de fútbol. Esta construcción única muestra lo ingeniosos que eran los constructores del Imperio Bizantino. La Yerebatan Sarnici, como la llaman los turcos, podía almacenar 80.000 metros cúbicos de agua.



Tras la caída del Imperio Bizantino, la reserva quedó en un segundo plano durante siglos hasta que un francés descubrió este lugar tan especial en 1545. Se dio cuenta de cómo los habitantes eran capaces de meter un cubo a través de un agujero en el suelo para coger agua potable, encontrando en ocasiones peces en los cubos. Conozca la historia de este lugar al visitar esta fascinante y misteriosa zona y pasee por los pasillos de piedra.