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Revolución cultural: la movida madrileña

«Si recuerdas la Movida, es que no estuviste en ella». Esta expresión resume aquella época de la historia de Madrid: la revolución cultural que tuvo lugar después de la muerte del general Francisco Franco. Después de casi cuatro décadas de implacable dictadura, España era libre por fin. Su capital celebraba la libertad con espontáneas fiestas en la calle que llegaron a convertirse en un movimiento cultural. La movida cambió Madrid para siempre.

«Pido perdón a todos mis enemigos», estas fueron las últimas palabras de Franco al morir el 20 de noviembre de 1975. «Españoles, Franco ha muerto», declaró el primer ministro Carlos Arias Navarro, con semblante triste y derrotado. Las banderas ondearon a media asta en todos los edificios públicos. Dos días después, Juan Carlos, hombre de confianza y sucesor elegido por Franco, era proclamado rey. Cuando, inesperadamente, el rey anunció reformas y la restauración de la democracia, el pueblo no cabía en sí de la euforia.

Una explosión de libertad, creatividad y hedonismo

Rápidamente, España realizó la transición de una dictadura sanguinaria a una democracia pacífica. Especialmente los jóvenes se dieron cuenta de lo que se habían perdido bajo el mandato de Franco: el movimiento flower power de los sesenta prácticamente no había tenido ninguna repercusión en España. Había que ponerse al día. Madrid fue una explosión de libertad, creatividad y hedonismo. Música, moda, diseño, arte, cine y vida nocturna: todo cambió. Bajo la atenta mirada del alcalde progresista Enrique Tierno Galván y la dirección del libertino cineasta Pedro Almodóvar, Madrid relajó las horas de cierre de los bares y su permisividad con las drogas, y empezaron a promoverse nuevas iniciativas. Madrid era el lugar donde todo era posible. Se organizaban fiestas salvajes en bares improvisados de Malasaña y Chueca, donde se consumían enormes cantidades de alcohol y drogas recreativas. La fama de la vida nocturna de Madrid ha llegado hasta hoy: la fiesta comienza a las 18:00 de la tarde en las calles, los bares y clubes permanecen abiertos hasta el amanecer y después siempre se puede ir a seguir la fiesta a un local afterparty. Ya lo dicen los que se atreven a salir por la capital: «¡Madrid me mata!»

“La ciudad relajó los horarios de cierre de los bares y se promovieron nuevas iniciativas. Todo era posible en Madrid.”

Bares y clubes abiertos toda la noche

El rey de la movida

Uno de los más famosos representantes de la movida madrileña es el director Pedro Almodóvar. Sus primeras películas, Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (1980) y Laberinto de pasiones (1982), trazan una imagen histérica, extravagante e inmoral - y muchas veces precisa - de aquel turbulento periodo. Naturalmente, la reputación de la moderna ciudad de Madrid no solo fue forjada por la movida: en el siglo XVI, el rey Felipe II convirtió a Madrid en la capital de España, propiciando así su expansión. Sin embargo, la movida madrileña cuatro siglos después (durante las décadas de 1970 y 1980) tuvo al menos el mismo impacto sobre la vida de la ciudad.

Créditos de fotos

  • Bares y clubes abiertos toda la noche: Ametxa, Flickr