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Mauricio ecológica

El ser humano es relativamente nuevo en la isla Mauricio. Gracias a la ubicación aislada de esta isla del Océano Índico, la naturaleza ha tenido la oportunidad de evolucionar de una forma única. El ejemplo más conocido es el dodo, que en el año 1598 dio la bienvenida a los exploradores holandeses. El destino del gigante bonachón es mundialmente conocido: apenas 7 décadas más tarde no existía ningún ejemplar en vida.

El hecho de que el habitante más conocido de Mauricio se trate de un ave extinta, ha contribuido probablemente a que al resto de la naturaleza frágil de la isla se le haya reconocido su valor. Desde el siglo pasado, muchas de las especies de animales amenazas se han alojado en una reserva natural. Esto último no solo resulta beneficioso para los halcones, tortugas y murciélagos en cuestión, sino también para el turismo local. Para que no se deje nada por ver, a continuación le mencionamos 3 ejemplos que demuestran que Mauricio es mucho más que una fabulosa playa.

Una tortuga gigante
Una tortuga gigante

Isla Mauricio

Un fodi de Mauricio

Cápsula del tiempo

Un recorrido por la Île aux Aigrettes, una isla coral frente a la costa de Mahébourg, les aporta a sus visitantes una buena impresión sobre cómo debió de presentarse Mauricio ante la llegada de los primeros exploradores. En el año 1965 fue proclamada en su totalidad reserva natural y fueron retiradas en la medida de lo posible las especies de plantas y de animales no nativas. Lo que restó fue una saludable población de aves indígenas de, entre otros, fodis de Mauricio y palomas rosadas. Además, también habitan aproximadamente 20 tortugas gigantes de las Seychelles, entre las que se encuentra Big Daddy, un ejemplar de 90 años.

El corazón verde de Mauricio

El Black River Gorges National Park aloja la mayor parte de la inmensa flora y fauna de Mauricio, entre la que se encuentra una población del llamado zorro volador negro de Mauricio que, con una anchura de las alas de hasta 80 centímetros, es el mayor mamífero indígena de la isla. Además, los caminantes también pueden dar con ciervos no indígenas, cerdos salvajes y macacos. El parque está provisto de nada menos que 60 kilómetros de caminos con múltiples puntos de observación sobre verdes valles, cascadas y lagos de cráteres. Todo aquel que carezca de tiempo o de energía para adentrarse en las rutas de paseo, también puede disfrutar de un pequeño viaje por carretera a través del parque.

Vistas sobre Alexandra Falls
Enormes nenúfares en el Jardín Botánico de Pamplemousses

Patrimonio botánico

El Jardín Botánico de Pamplemousses (ó en inglés, el Sir Seewoosagur Ramgoolam Botanical Garden) de 282 años de antigüedad y situado en el interior de Mauricio, pertenece a los jardines botánicos más destacados del mundo. Esto no se debe exclusivamente a sus famosos visitantes, como Nelson Mandela y líderes de la corona británica, que han plantado en el mismo un par de esquejes, sino que ya solo la diversidad de palmeras resulta algo imponente. Pero el verdadero punto de atracción es un estanque repleto de nenúfares de Victoria amazónica: sus hojas pueden alcanzar una media de 3 metros.