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Un encantador centro histórico

Es un milagro que la parte más antigua del centro de Fráncfort saliese indemne de la Segunda Guerra Mundial y tanto los visitantes como los locales todavía dan las gracias por ello. Las casas medievales y las hermosas plazas hacen del centro histórico un entorno romántico para comprar, comer y beber.

Fráncfort puede ser uno de los centros financieros del mundo con rascacielos ultramodernos y relucientes, pero el centro histórico a orillas del Meno, el río que atraviesa la ciudad, todavía evoca los días de los carruajes y las plumas. Pasee por las estrechas calles con fachadas medievales hasta Römerberg, una plaza comercial llena de antiguos cafés y bonitas tiendas. La plaza está rodeada de hermosos edificios históricos; el antiguo ayuntamiento es una de las construcciones más sorprendentes.

El barrio de Altstadt visto desde las alturas

Debido a la altura de sus edificios y a sus instituciones financieras, Fráncfort es a menudo denominada Meno-hattan. Entenderá por qué cuando tomé un ascensor hasta lo más alto del Maintower. Este rascacielos, el único al que puede acceder el público, se eleva a 200 metros sobre el nivel del mar. El Maintower no es el edificio más alto de la ciudad pero su situación central garantiza unas excelentes vistas de Fráncfort y en particular del casco antiguo, que se encuentra a los pies del edificio.



Planifique sus itinerarios desde la gran terraza panorámica de la torre, o disfrute de un aperitivo y de una bebida en el restaurante en la azotea. La entrada a la torre cuesta 6,50 euros para los adultos, para una familia de dos padres y dos hijos entre 6 y 12 años el precio es de 17,50 euros. Un consejo: reserve una visita a la fascinante colección de obras de arte que pertenece al Landesbank Hessen-Thüringen, uno de los inquilinos más destacados de la torre.

“Encontrará arte y cultura en todos los rincones del centro histórico de Fráncfort”

En el mercado: la estatua de la Dama de la Justicia

Un amplio proyecto de renovación

Los alemanes están muy orgullosos del centro de Fráncfort. Y dado el esfuerzo que costaba proteger el centro histórico, la ciudad decidió embarcarse en un proyecto ambicioso para preservar las frágiles casas de ladrillo de cara al futuro. La remodelación comenzó hace años y hasta ahora ha costado más de cien millones de euros. Hasta la fecha, se han reconstruido 35 casas de siglos de antigüedad en la vieja plaza del mercado y la propia plaza ha sido restaurada a su estado original.

La antigua residencia de poetas y pensadores

El barrio de Altstadt en Fráncfort es uno de los centros urbanos medievales más grandes de Alemania. A lo largo de la historia muchos pensadores, poetas y compositores famosos se sintieron atraídos por la ciudad. Los cafés de este encantador centro de Fráncfort atraían a mentes privilegiadas como las del escritor, poeta y hombre de estado Johann Wolfgang von Goethe, el filósofo Arthur Schopenhauer, el escritor Clemens Brentano, y el compositor Georg Philipp Teleman. Su espíritu todavía impregna el distrito, que durante muchos siglos ha estado dedicado a la cultura. Entre en la casa de Goethe o visite las distintas galerías de arte y cafés donde se realizan presentaciones y lecturas. Los visitantes del museo pueden deleitarse con el MMK (Museo del Arte Moderno), el Museo de Historia y el Museo de la Caricatura. Este último está dedicado su totalidad al "arte cómico" y sin duda le sacará una sonrisa.

La casa de Goethe en Fráncfort

Créditos de fotos

  • La casa de Goethe en Fráncfort: Jorg Hackemann, Shutterstock