KLM uses cookies.

KLM’s websites use cookies and similar technologies. KLM uses functional cookies to ensure that the websites operate properly and analytic cookies to make your user experience optimal. Third parties place marketing and other cookies on the websites to display personalised advertisements for you. These third parties may monitor your internet behaviour through these cookies. By clicking ‘agree’ next to this or by continuing to use this website, you thereby give consent for the placement of these cookies. If you would like to know more about cookies or adjusting your cookie settings, please read KLM’s cookie policy.

Parece que su buscador no está actualizado.
Para utilizar de forma segura todas las características de KLM.com, le aconsejamos actualizar su buscador o elegir otro distinto. Si continúa con esta versión, algunas páginas del sitio web no se mostrarán correctamente o no lo harán en absoluto. Además, la seguridad de su información personal estará mejor salvaguardada con un buscador actualizado.

 

Marco incomparable: Royal Albert Hall

Gracias en parte a Hitchcock y en parte a Bob Dylan, el Royal Albert Hall es una de las salas de conciertos más famosas del mundo. Un siglo y medio después de ser inaugurado por la reina Victoria, este palacio de cultura multiusos acoge desde una orquesta sinfónica hasta musicales de rock.

En El hombre que sabía demasiado (1956), Doris Day gritaba tan fuerte que llegó a tapar a la Orquesta Sinfónica de Londres. La espeluznante culminación de la película policíaca de Alfred Hitchcock tiene lugar en el Royal Albert Hall. El malo de la película conspira para matar a un jefe de estado extranjero desde uno de los palcos. Planea ejecutar el asesinato a sangre fría durante las grandilocuentes notas finales de Storm Clouds Cantata, para que el público no pueda oír el disparo. Solo nuestra heroína puede evitar el fatal desenlace a medida que el sonido de la orquesta alcanza un crescendo.

Oda de 12 minutos

El escalofriante grito de Doris Day salva la vida del jefe de estado y consigue que capturen al asesino. Bien está lo que bien acaba. La escena, de 12 minutos de duración, rodada con la precisión característica de Hitchcock, confirma la imagen del Royal Albert Hall como una de las salas de conciertos más bellas de Londres, para gran regocijo de la junta. The Beatles y The Kinks han cantado las virtudes de este monumental edificio. Han corrido ríos de tinta sobre él y sus pasillos abovedados rebosan historia.

Un escenario para los mejores del mundo

Exactamente según los deseos del príncipe Alberto. Después de la Feria Mundial de 1851, el príncipe consorte de la reina Victoria concibió un edificio donde la gente pudiera disfrutar siempre del arte y de las ciencias y rodearse de los mejores museos y escuelas. Lamentablemente, el príncipe Alberto no vivió para ver el resultado ya que murió en 1861, 6 años antes de que se iniciaran las obras de la sala de conciertos. Actualmente, esta sala está considerada como una de las más bellas del mundo. El Royal Albert Hall ocupa un lugar especial en el corazón de la mayoría de los londinenses y de muchos artistas que han actuado aquí.


Desde su inauguración en 1871, el Royal Albert Hall se ha ido labrando cuidadosamente una impecable reputación. Los mejores artistas del mundo han actuado aquí: directores como Leonard Bernstein y Herbert von Karajan; orquestas como la Real Orquesta del Concertgebouw de los Países Bajos y la Filarmónica de Viena; y también artistas muy conocidos como The Beatles, The Rolling Stones y, más recientemente, Coldplay y Stereophonics. El Festival de la Canción de Eurovisión se emitió desde esta sala de conciertos en 1968, la primera retransmisión en directo en color en Europa. Y desde 1941, esta sala ha acogido los Proms anuales, el festival de música clásica más grande del mundo.

Mucho más que música. Durante 20 años, el certamen de Miss Mundo también se celebró aquí. A las proyecciones de las películas más importantes, como los estrenos mundiales de las cintas de James Bond, Muere otro día (2002) y Skyfall (2012) asistieron la reina Isabel o los duques de Cornualles. El Royal Albert Hall también hace las veces de estadio deportivo. Aquí se han disputado muchos partidos de baloncesto, bádminton y combates de boxeo, y en diciembre hasta montan una cancha de tenis. El primer campeonato del mundo de lucha de sumo fuera de Japón se celebró aquí en 1991 y, en el verano de 2015, los enmascarados luchadores de lucha libre mexicana conquistaron el recinto.

Combate de boxeo en 2011
Royal Albert Hall, London

Bob Dylan era un Judas

De todos los conciertos legendarios que se han celebrado aquí, los londinenses recordarán vivamente uno de Bob Dylan. En 1965, Dylan actúa por primera vez en el Royal Albert Hall. Tiene 23 años y acaba de sacar su 5º álbum de estudio. Es enormemente popular y destaca en la escena artística londinense. Regresa un año más tarde, pero las cosas son muy diferentes. El concierto consta de 2 partes: antes del descanso, una fragmento acústico, como el público espera, seguido de un fragmento electrónico. La segunda parte no gusta mucho a los admiradores británicos de Dylan. El público lo abuchea y un seguidor contestatario lo llama "Judas". Otro fan le grita: "¡No volveré a escuchar tu música nunca más!"


"No te creo, eres un mentiroso", le replica Dylan y ordena a su banda que toque muy fuerte la canción Like A Rolling Stone. Bob Dylan Live 1966 - The Royal Albert Hall Concert se convirtió en su álbum pirateado más famoso. Décadas después, se descubrió que la grabación ilegal no se había hecho en Londres, sino en Mánchester. No obstante, el incidente de Judas aupó al álbum a la categoría de mítico y llegó a ser conocido como el "santo grial del rock & roll". Tendrían que pasar 47 años para que Dylan volviera a ese escenario, en 2013, para recibir una unánime respuesta positiva. En octubre de 2015 se rendirá homenaje a Frank Sinatra y las entradas de los 5 conciertos se agotaron en cuanto se pusieron a la venta.

Los Proms de la BBC vuelven todos los años al RAH

Muchas veces los conciertos en el Royal Albert Hall eran un descontrol total. 1971 marcó un periodo especialmente malo. De los 23 conciertos de pop que se celebraron ese año, solo uno se desarrolló de manera adecuada. Después de que la banda británica The Nice quemase una bandera de EE. UU., la dirección tomó la drástica decisión de prohibir los conciertos de pop y rock. Se cancelaron las actuaciones de Frank Zappa con la Orquesta Filarmónica Real, de Bryan Ferry, con un banda de 15 personas, y el musical de rock "Tommy" con Rod Stewart, Richard Harris y Ringo Starr. Supuso una enorme pérdida financiera y la prohibición duró poco tiempo.


Visite el Royal Albert Hall

Para conocer todos sus recovecos, reserve una visita guiada. El Grand Tour dura una hora y le lleva por toda la sala de conciertos, incluido el impresionante gran salón y la "estancia de retiro real", la sala privada de la reina. El Secret History Tour le revelerá algunas historias que solo saben los mejores conocedores del lugar, el Inside Out Tour se centra en la arquitectura y el Behind The Scenes Tour lleva a los visitantes entre bastidores. También puede disfrutarse de una merienda con champán o de una cena completa. Con una selección de 6 restaurantes y 14 bares, un concierto aquí se transforma fácilmente en todo un acontecimiento.

Créditos de fotos

  • Combate de boxeo en 2011: Wikimedia Commons: Paul Morrison
  • Los Proms de la BBC vuelven todos los años al RAH: Shutterstock: Bikeworldtravel