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Grouse Mountain: esquiar con vistas a Vancouver

Vancouver está rodeada por tres montañas especialmente queridas por los amantes de los deportes de invierno: Cypress Bowl, Mount Seymour y Grouse Mountain. La última, a tan solo quince minutos en coche del centro de la ciudad, es popularmente conocida como «Peak of Vancouver» (el Pico de Vancouver). Ir a Grouse Mountain garantiza una vivencia especial al esquiar y practicar snow mientras disfruta de las preciosas vistas del skyline de Vancouver.

Es muy fácil llegar a Grouse Mountain en autobús de línea, un medio de transporte muy habitual entre los esquiadores. Así que no se sorprenda si ve que las personas suben a bordo sus equipos de esquí y de snow. Para llegar directamente a las pistas, recomendamos tomar el Sky Ride Tram, aunque solo sea para disfrutar de las impresionantes vistas mientras asciende los 900 metros. Con el billete de tranvía también tendrá acceso a las pistas.

Practicar esquí y snow por la noche

Grouse Mountain acoge a principiantes y expertos. Es un lugar muy variado, y sus 25 pistas están clasificadas por niveles diferentes. The Cut es una de las pistas más conocidas y los más osados lo pasarán en grande haciendo recorridos desafiantes, que reciben el nombre, por ejemplo, de Purgatory (purgatorio) o Devil's Advocate (el abogado del Diablo). Hay trece pistas iluminadas, por lo cual es posible practicar esquí o snow por la noche. Es una experiencia nocturna increíble con vistas a la ciudad iluminada de Vancouver.

Aunque en la propia ciudad de Vancouver no nieva mucho, a Grouse Mountain no le falta nieve natural ningún año. Y, si el tiempo no acompaña, dispone nada más y nada menos que de 35 máquinas de nieve artificial para echar una mano a la madre naturaleza. También es uno de los destinos preferidos por los senderistas, por sus entornos nevados y vistas panorámicas de Vancouver. Es posible realizar varias excursiones con o sin raquetas.

“Es uno de los destinos preferidos por los senderistas, por sus entornos nevados y vistas panorámicas de Vancouver.”

Una cena en las alturas

Aquellos que quieran contemplar el entorno mientras disfrutan de una deliciosa cena podrán hacerlo en The Observatory. Tal y como indica su nombre, este excelente restaurante tiene unas vistas espectaculares de la ciudad. Sus postres son un must, en particular el pastel de zanahoria con dátiles y base crujiente de nuez. Si lo que busca es un restaurante más asequible, le recomendamos Café in the Peak Chalet, un centro de ocio. Este sugerente bistró, decorado con cedro, es ideal para relajarse y descansar después de un frío día de esquí o snow. No deje de probar el Chili Bowl, un plato picante que seguramente le haga entrar en calor.
Disfrutar de una comida y de unas vistas espectaculares

Créditos de fotos

  • Disfrutar de una comida y de unas vistas espectaculares: Raul Pacheco-Vega, Flickr