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Las increíbles vistas del London Eye

Londres parece un fabuloso conjunto de retales conformado por parques, plazas y calles desde esta altura de 135 metros. Aunque el London Eye se mueve muy lentamente, subir es una gran experiencia. Cada año, más de 3,5 millones de personas disfrutan de sus increíbles vistas de la ciudad. En un día despejado, se puede ver hasta 40 kilómetros a la redonda, todo Londres a sus pies.

El London Eye fue diseñado por el dúo arquitectónico: David Marks y Julia Barfield. Se realizó un concurso para diseñar el monumento del nuevo milenio. Ninguna de las opciones ganó la competición, pero la pareja de arquitectos se empeñó en conseguirlo. Encontraron varias compañías dispuestas a financiar su plan y, finalmente, el London Eye fue construido. El enorme aro, la base, el mecanismo de accionamiento y la unidad de control fueron suministrados por contratistas holandeses. Según los expertos, es un buen ejemplo de ingeniería holandesa.

15.000 pasajeros al día

La construcción de la inmensa noria llevó más de 18 meses. Se utilizaron más de 1.700 toneladas de acero británico, además de 3.000 toneladas de cemento para los cimientos. El Primer Ministro de la época, Tony Blair inauguró la noria el día 31 de diciembre de 1999, pero no estuvo realmente preparada para usarse el primer día del nuevo milenio. Debido a problemas técnicos, la atracción finalmente abrió al público el 9 de marzo de 2000. La noria tiene capacidad para 800 personas, lo que permite que hasta 15.000 personas disfruten de sus vistas cada día.


El London Eye se construyó para celebrar y conmemorar la llegada del nuevo milenio y su nombre original iba a ser "The Millenium Wheel" (La noria del milenio). Al principio, la noria iba a permanecer en su sitio 5 años, pero pronto esa cifra se cambió a 20. La enorme construcción de acero cambió entonces su nombre original por el de London Eye y se convirtió en un símbolo más de la ciudad.

“La supermodelo Kate Moss ha visitado el London Eye nada menos que 25 veces.”

Vista desde el London Eye

Embarque lento

La velocidad a la que avanza el London Eye es tan lenta que la noria gigante no necesita detenerse para que los pasajeros suban y bajen. Un viaje dura aproximadamente 30 minutos, ofreciéndole tiempo de sobra para contemplar el Big Ben, la Catedral de St. Paul, Buckingham Palace y la Abadía de Westminster. Visite el London Eye 4D Experience antes de embarcar; esta película en 3D le ofrecerá espectaculares fotos y vídeos aéreos de Londres.