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Antiguo Fuerte Zeelandia en Paramaribo

Fuerte Zeelandia se erige orgulloso a orillas del río Surinam a la sombra de los árboles de caoba de varios siglos de antigüedad. Aquí nació Paramaribo y, lo que antiguamente era una pequeña colonia comercial, ahora se ha convertido en una dinámica capital con 290.000 habitantes. La visita al fuerte no sólo le ofrecerá la oportunidad de aprender más sobre la historia de Surinam, sino que también podrá admirar el paisaje desde la terraza del café del museo.

Éste es uno de los pocos monumentos de piedra en el centro histórico de Paramaribo, ya que la mayoría están hechos de madera. Y esto es lo que precisamente le da ese especial encanto a Fuerte Zeelandia: la mezcla de ladrillos rojos con vegetación exótica a la ribera del río. El fuerte de forma estrellada tiene 3 bastiones y varios edificios que rodean un pequeño patio. Construido en el siglo XIX para acomodar a los oficiales de la armada colonial neerlandesa, las paredes del exterior están rodeadas de casas blancas de madera con amplias terrazas.

Asentamiento neerlandés

En 1614, los primeros habitantes neerlandeses construyeron un puesto fortificado de comercio hecho de conchas, cerca de una aldea india situada a orillas del río. En 1651, las tropas inglesas de Lord Willoughby se apoderaron del poblado y lo convirtieron en una auténtica fortaleza. Continuaron aquí hasta 1667, momento en el que fueron expulsados por los colonos neerlandeses, que denominaron este sitio como Fort Zeelandia. En 1784, se construyeron los actuales edificios de ladrillo del fuerte (transportados desde los Países Bajos), las verdes persianas, los rojizos tejados y los faroles de hierro forjado. Una escalera de piedra nos lleva desde el patio hasta el pasillo pasando por 3 miradores que nos ofrecen unas maravillosas vistas del cobrizo río.

Museo de Surinam

En la actualidad, el fuerte acoge el Museo de Surinam. Los diversos edificios albergan salas de la época y exposiciones con imágenes y objetos históricos. Estos últimos representan el pasado indígena, la época colonial y las diferentes culturas étnicas de Surinam.


El antiguo almacén de pólvora recrea una botica del siglo XIX con un mostrador y frascos de medicamentos originales. Una de las antiguas celdas sirve ahora de tienda del museo con mosaicos de porcelana azul de Delft en la pared. Podrá comprar productos de artesanía surinamesa, postales y libros sobre Surinam.


Los domingos podrá disfrutar de visitas guiadas en el fuerte. La visita no sólo se centra en su brillante historia, sino que también en los castigos físicos a los que estaban sometidos los esclavos. La placa conmemorativa en uno de los bastiones recuerda una tragedia más reciente: los asesinatos en diciembre de 1982. Los agujeros ocasionados por las balas aún se pueden ver en las paredes que dan hacia el lado del río: 15 oponentes políticos del régimen militar de Desi Bouterse fueron ejecutados en este lugar.

Maqueta a escala del primer fuerte
Cena con vistas al río

Cena acuática

Fuerte Zeelandia presume de su acogedor restaurante: Baka Foto. Durante el día, puede parar a tomar un café, un sándwich o una ensalada. Por la noche, el restaurante ofrece un bello rincón para cenar con vistas al río Surinam. La cocina refinada sirve platos internacionales y de fusión con toques surinameses. Por ejemplo, pruebe el pom con pato a la naranja o el atún surinamés preparado de 4 formas diferentes. Para degustar una comida más sencilla, diríjase a los restaurantes del Waterkant, el paseo a la orilla del río situado cerca del museo. Pruebe las especialidades surinamesas como la sopa «saoto» (sopa de pollo con fideos) y el telo trie (mandioca frita con trozos de pescado frito) y eche un trago a la cerveza surinamesa Parbo.

Créditos de fotos

  • Maqueta a escala del primer fuerte: wisefly, Flickr
  • Cena con vistas al río: Brasserie & restaurant Baka Foto