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La selva tropical de Río

Río de Janeiro es la única ciudad del mundo que tiene una selva dentro de sus fronteras: el Parque Nacional Tijuca. Esta selva urbana es un oasis tropical de paz y grandes espacios, cataratas murmurando suavemente y pájaros cantores. Serpientes, iguanas, ocelotes, osos perezosos y monos aulladores: todos viven en medio del bullicio de las calles.

Descubra los 100 kilómetros cuadrados del parque alquilando un coche, con guía o usted solo. Para aquellos que lo recorran a pie, también hay mucho que ver en la zona justo detrás de la puerta de entrada. Floresta da Tijuca ofrece muchos senderos para caminar, zonas de picnic y cataratas: pequeños riachuelos y arroyos fluyen por el parque y las cristalinas aguas emergen de manantiales entre las rocas.

Selva urbana del Tijuca National Park
Selva urbana del Tijuca National Park

Rio de Janeiro

Un paseo por la selva

Al entrar en el parque, uno de los principales atractivos se encuentra a tan sólo unos metros: la catarata Cascatinha Taunay, de 30 metros de altura. Un poco más hacia abajo, podemos encontrar una pintoresca capilla del siglo XIX con un tríptico obra del pintor neorrealista Cândido Portinari, otro de los muchos atractivos del parque. Más allá de este punto hay muchos caminos por los que continuar; siga las señales que jalonan las distintas rutas o compre un mapa en el quiosco del centro de visitantes.
Los sinuosos senderos llevan a arroyos montañosos y pequeños estanques en los que podrá refrescarse bajo una catarata. Suba a la cima de las colinas para disfrutar de las vistas del Monte Pan de Azúcar, Copacabana, y el Cristo Redentor en el Monte Corcovado. Los perezosos y los monos aulladores cuelgan de los árboles y los agoutis se mueven entre los arbustos y, si tiene suerte, podrá incluso ver un ocelote o un coatí. Con razón, en 1991 la UNESCO declaró el parque reserva de la biosfera, es decir el equivalente a la Madre Naturaleza para un lugar que es patrimonio de la humanidad.

“Los ocelotes se cuelgan de los árboles y, si tiene suerte, podrá incluso ver a un coatí”

Catarata de Floresta da Tijuca

Haga senderismo solo o vaya en grupo

Para llegar a la Entrada de Foresta, que es la puerta de acceso a la parte peatonal del parque Nacional Tijuca, tome el autobús 221 desde Praça XV de Novembro, el 233 o 234 desde la estación de autobuses de Rodoviária o el 133 desde la Rua Jardim Botânico, todos en dirección a Alto da Boa Vista (última parada en Praça Alfonso Viseu). Dado que existen 200 rutas por el parque, la mejor forma de descubrirlo es con una guía de Aventuras Rio (aventurasrio.com.br) o Rio Hiking (riohiking.com.br). También puede visitar el parque en coche acompañado de un guía: Rio by Jeep (riobyjeep.com) o Jeep Tour (jeeptour.com.br).

Oasis tropical en el centro de la ciudad