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La belleza del Cabo de Buena Esperanza

Amplias vistas, acantilados escarpados y un silencio que sólo se ve interrumpido por las furiosas olas que rompen contra las rocas. Es bastante evidente por qué el Cabo de Buena Esperanza fue bautizado originariamente con el nombre de "Cabo de las Tormentas" por el explorador portugués Bartolomeu Diaz, el primer europeo que llegó navegando hasta allí en 1488. En el siglo XV, los barcos a menudo se encontraban con problemas en esta región.

Es aquí, en el Cabo de Buena Esperanza, donde comienza la historia de Ciudad del Cabo. A medida que aumentó el tráfico marítimo desde y hacia Asia en el siglo XVII, surgió la necesidad de crear un punto de carga donde los barcos pudieran reabastecerse durante la ruta. En nombre de la Compañía de las Indias Orientales, el marino holandés Jan van Riebeeck y otros 90 colonos desembarcaron en la Bahía de la Mesa en 1652. De forma lenta pero segura, la Compañía de las Indias Orientales construyó un asentamiento que creció hasta convertirse en una colonia residencial, que finalmente pasó a ser conocida con el nombre de Ciudad del Cabo.

Amplias vistas del océano

El viaje en coche desde Ciudad del Cabo hasta el Cabo de Buena Esperanza es precioso. El cabo forma parte del Parque Nacional Montaña de la Mesa, una reserva de la naturaleza con gran diversidad de flora y fauna y gran cantidad de maravillosas rutas de senderismo. Los aficionados a ver pájaros se sentirán como si estuvieran en el paraíso: la región alberga más de 250 especies de pájaros. La entrada al parque se encuentra a 12 kilómetros de Cape Point, el lugar más conocido del Cabo de Buena Esperanza. Este impresionante acantilado cuenta con una gran plataforma con una vista espectacular del océano.
Aquí también encontrará el histórico faro, que data del año 1859. La construcción de este faro era muy necesaria, ya que la visibilidad en todo el Cabo (especialmente cuando hay niebla) era y todavía puede ser bastante mala. Aquí se han hundido no menos de 23 barcos, incluido el famoso barco fantasma "El holandés errante", que naufragó en 1641. Según la leyenda, este buque fantasma todavía merodea por el Cabo cuando hay tormenta.

Cape Point
Histórico faro en Cape Point
Restos de un naufragio en el Cabo de las Agujas

Teleférico hasta el faro

Por suerte también existe un Holandés Errante menos fantasmal: el teleférico que lleva a los visitantes desde el aparcamiento hasta el faro, a 249 metros sobre el nivel del mar. A menudo se ven ballenas desde Cape Point entre junio y noviembre. También hay varios pecios cerca. Se pueden ver los pecios de varios barcos desde Olifantsbos Point y la Bahía Buffels.