KLM uses cookies.

KLM’s websites use cookies and similar technologies. KLM uses functional cookies to ensure that the websites operate properly and analytic cookies to make your user experience optimal. Third parties place marketing and other cookies on the websites to display personalised advertisements for you. These third parties may monitor your internet behaviour through these cookies. By clicking ‘agree’ next to this or by continuing to use this website, you thereby give consent for the placement of these cookies. If you would like to know more about cookies or adjusting your cookie settings, please read KLM’s cookie policy.

Parece que su buscador no está actualizado.
Para utilizar de forma segura todas las características de KLM.com, le aconsejamos actualizar su buscador o elegir otro distinto. Si continúa con esta versión, algunas páginas del sitio web no se mostrarán correctamente o no lo harán en absoluto. Además, la seguridad de su información personal estará mejor salvaguardada con un buscador actualizado.

 

El ajetreado corazón de Marsella

Durante 2.600 años, el puerto histórico de Marsella ha sido el verdadero corazón de la ciudad. El Puerto Viejo de Marsella aún se encuentra donde estaba el antiguo mercado griego. Hoy en día, es uno de los barrios más populares de Marsella. Puesto que se han realizado grandes reformas, casi toda la zona es peatonal. El ambiente es sugerente y agradable, en parte gracias a las decenas de cafeterías y restaurantes.

A mediados del siglo XIX, el Puerto Viejo disponía de espacio para que amarrasen 1.000 barcos a la vez. Pero las actividades portuarias entraron en declive debido a la llegada del barco de vapor, para el que el puerto era demasiado estrecho. El golpe final se lo llevó durante la Segunda Guerra Mundial, cuando quedó totalmente destruido. La ciudad de Marsella, no obstante recuperó rápidamente su gloria anterior. Aunque el puerto ya no se usa con fines comerciales, a las embarcaciones de placer les enorgullece amarrar en su muelle.

Embarcaciones de placer en el Puerto Viejo

Desde una relajada terraza hasta un refinado museo

Marsella se enorgullece de llamarse a sí misma la ciudad más antigua de Francia; y parece que cuanto más antigua es, más vida tiene. Desde luego, así pasa en el puerto viejo, que cumple un importante papel en la vida social y cultural de la ciudad y en el que el entretenimiento diurno y nocturno no termina en los restaurantes que lo jalonan. A pocos minutos andando nos encontramos con el nuevo MuCEM y el Fuerte de San Juan, de la Edad Media. El Ayuntamiento, la Abadía de San Víctor y la espectacular Villa Méditerranée también están en los alrededores. Esta última es un museo cultural debidamente diseñado por el arquitecto italiano Stefano Boeri en forma de C. El propio puerto es perfecto para relajarse después de visitar un museo o sencillamente para pasear o ver pasar gente desde una soleada terraza.

Fuerte de San Juan

La ruta principal del cannabis

Hubo un tiempo en el que Marsella era un importante centro de venta de cannabis. En el pasado, esta planta tenía un uso bien distinto al actual: sus duras fibras eran perfectas para hacer los cabos de los barcos. La calle, que va desde la Iglesia de San Vicente de Paúl (también llamada la de los Reformados) hasta el Puerto Viejo, se ganó su nombre por el comercio de este producto: La Canebière; y sigue siendo el sustento de la ciudad. Al igual que el puerto, La Canebière está siendo profundamente reformada para volver a su antiguo esplendor.

La Canebière, una calle con mucha vida

Créditos de fotos

  • La Canebière, una calle con mucha vida: vasse nicolas,antoine, Flickr