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Los fuertes de Omán

La entrada al puerto de Mascate está rodeada por 2 fuertes impresionantes: el fuerte de Al-Jalali al este y el fuerte de Al-Mirani al oeste. Aferrado a las altas rocas, desde los fuertes, se divisan las brillantes aguas azuladas del Golfo de Omán. En el pasado, estos fuertes vigilaban el puerto de Mascate.

A principios del siglo XV, Mascate era solo un puerto pequeño. Sin embargo, a principios del siglo XVI, se convirtió en un importante centro de comercio. Los portugueses vigilaron este lugar y decidieron colonizar Omán para aumentar su influencia en las rutas de comercio más importantes de la región. Tras varios ataques de los guerreros otomanos, los portugueses construyeron dos fuertes: Al-Mirani en 1550 y, más tarde, Al-Jalali en 1587.

El fuerte de Al-Mirani

La leyenda de Al-Mirani

Debido a su costa rocosa, era difícil conquistar Mascate y se volvió casi imposible tras la construcción de los «fuertes gemelos». Tanto es así que hay una leyenda que cuenta cómo el fuerte de Al-Mirani desempeñó un papel muy importante en la expulsión de los portugueses a mediados del siglo XVII. Cuenta la leyenda que uno de los comandantes portugueses se enamoró de la hija de un mercader y éste les prohibió casarse por motivos religiosos. Cuando el comandante le amenazó con arruinarle, supuestamente el mercader aceptó y se pasó un año entero fingiendo que preparaba la boda. El mercader llegó a convencer al comandante de que tenían que reemplazar los suministros del fuerte de grano y municiones. No obstante, lo que en realidad hizo fue despejar lentamente el fuerte de toda munición. Cuando se llevaron todos los suministros, le hizo una señal al gobernante Sultán bin Saif para que conquistara el indefenso fuerte. Poco después, los portugueses abandonaron Mascate. Por desgracia, solo se puede admirar el fuerte de Al-Mirani desde fuera y no se puede visitar.

La belleza de Al-Jalali

Se conoce también el fuerte Al-Jalali como el fuerte de Ash Sharqiya. Al parecer, el nombre de Al-Jalali deriva de «al jalal», que significa «gran belleza». Sin embargo, hay otros que opinan que el nombre del fuerte proviene del líder persa Jalal Shah. El fuerte se compone de 2 torres que están conectadas entre sí por un muro al que solo se puede acceder por una escarpada escalera desde el lado del puerto. Esta posición aislada hizo que el fuerte fuera una prisión perfecta, y eso fue exactamente hasta los años 70. En 1983, se restauró el fuerte y pasó a ser un museo privado de la historia de Omán. Por desgracia, solo lo pueden visitar invitados especiales, como las familias reales y los jefes de estado.

El fuerte de Al-Jalali