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Las torres inclinadas de Asinelli y Garisenda

Desde la Edad Media, altas torres de piedra definen el cielo de Bolonia. Le llamarán la atención principalmente dos de estas impresionantes estructuras: la Torre de Asinelli, de 97 metros, y su hermana pequeña, Garisenda, de solo 47 metros. Estas ‘Due Torri’ se están inclinando peligrosamente entre ellas y son un lugar emblemático de Bolonia.

Hubo una época en que estas torres simbolizaban el estatus de adineradas familias: cuanto más alta fuese la torre, más dinero se empleó en construirla. En la Edad Media, en la ciudad se contaban más de 100 torres: debía ser un espectáculo visual. Actualmente, solamente se conservan 21 torres, supervivientes de las condiciones meteorológicas, guerras, terremotos o incendios de los siglos pasados. Le recomendamos que suba a lo alto de la torre Asinelli, pero es posible que sus 498 peldaños le echen para atrás. Cuando llegue a lo alto, considerará recompensado todo el esfuerzo al deleitarse con la espectacular vista de tejados rojos de Bolonia.

Símbolo de condición de caballero

Las torres de Bolonia se construyeron entre los siglos XII y XIII y tomaron el nombre de las familias que financiaron su construcción. Se trataba de costosos proyectos cuya ejecución podía tardar hasta 10 años. El hecho de que la diferencia de altura de las ‘Due Torri’ sea 50 metros podía indicar que la familia Garisenda era menos acaudalada que la familia Asinelli. En cualquier caso, la familia Garisenda no invirtió lo suficiente en unos sólidos cimientos, y la torre, originalmente de 60 metros de altura, ha ido perdiendo altura a lo largo de los siglos además de inclinarse unos 3 metros hacia el sur. Se eliminó parte de la inestable torre en 1360, por miedo a que se cayese. La Torre Asinelli se construyó entre los años 1109 y 1119, probablemente encargada por el noble caballero Gherardo Asinelli, que vivía al lado de la torre. En la actualidad los artesanos venden sus obras en la planta baja de la torre, originalmente una fortaleza para acoger a los soldados de guardia.

El amor lo puede todo

Dicen los boloñeses que la Torre Asinelli no la construyó Gherardo Asinelli. Cuenta una leyenda mucho más romántica que un joven vio un día a una bella mujer portando sacos de grava en un burro (“asinelli” significa "burros pequeños" en italiano). Enamorado de ella, le pide la mano a su padre, un rico noble. El padre estalla en carcajadas y le dice: “Únicamente si construyes la torre más alta de toda Bolonia.” Poco después, el joven encuentra abundantes monedas de oro que emplea para financiar la construcción de la torre más alta de la ciudad. La Torre Asinelli se empleó como la dote de su matrimonio con la joven, y sigue siendo un símbolo del poder del amor.

“Un rico noble únicamente le concedería la mano de su hija al joven si éste construía la torre más alta de Bolonia”