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La legendaria Casa Batlló

Paseando por el Passeig de Gràcia, no le pasará desapercibida la fachada colorida de la Casa Batlló, que le invita a una inspección más detenida. Con sus frívolas ventanas redondas y tejados imbricados, como escamas, este edificio desprende el aura de un castillo de cuentos de hadas. Sus formas y líneas revelan de inmediato la identidad de su creador: Antoni Gaudí, el máximo representante del modernismo catalán.

La casa debe su nombre a su anterior propietario, Josep Batlló i Casanovas, un rico magnate de la industria textil que encargó a Gaudí la remodelación de su vivienda en 1904. El arquitecto dio rienda suelta a su imaginación, y anunció que crearía un paraíso en la tierra. Dos años más tarde, la Casa Batlló tenía un piso más y esa maravillosa fachada. También se realizaron cambios importantes en el interior. Es difícil encontrar una línea recta, pues Gaudí las evitaba todo lo posible en sus diseños. Y el Señor Battló obtuvo exactamente lo que quería: una casa extraordinaria.

El dragón sobre el tejado

Con un poco de imaginación, parece que un reptil gigante ha aterrizado en el tejado de la Casa Batlló. Posiblemente Gaudí estuviese representando la leyenda de San Jorge y el dragón. La torre con la cruz podría representar la espada con la que Jorge mató a la bestia. Por otra parte, las calaveras de la fachada recuerdan a las víctimas del mortífero dragón. Otra explicación es que el interior simboliza el espíritu del carnaval. Según esta interpretación, el tejado representa un sombrero de bufón, los balcones son máscaras y el mosaico podría ser confeti.
El tejado de la Casa Batlló es sólo uno de los muchos atractivos de esta avenida. Esta manzana del Passeig de Gràcia alberga varias casas modernistas del mismo periodo, las de los arquitectos Lluís Domènech i Montaner y Josep Puig i Cadafalch. Bromeando, los barceloneses hablan de la ‘Illa de la Discòrdia’, (‘Manzana de la discordia’) haciendo referencia a la rivalidad profesional entre los arquitectos en esta calle.

El tejado escamoso

El interior de la Casa Batlló

Con razón se describe la Casa Batlló como un edificio legendario. Sólo con ver su impresionante exterior es difícil reconocer la casa como edificio residencial. Por ello, el interior del edificio también merece una visita. Aproveche de los amplios horarios (de 09.00 a 21.00, permitida la entrada hasta 20.00). Intente llegar al atardecer, cuando la luz se filtra por los tragaluces con forma de concha y se crea un ambiente misterioso. Asegúrese de visitar el estudio y festejador del Señor Batlló, una sala romántica con una chimenea esculpida, donde los amantes se pueden retirar.

Romántica chimenea