KLM uses cookies.

KLM’s websites use cookies and similar technologies. KLM uses functional cookies to ensure that the websites operate properly and analytic cookies to make your user experience optimal. Third parties place marketing and other cookies on the websites to display personalised advertisements for you. These third parties may monitor your internet behaviour through these cookies. By clicking ‘agree’ next to this or by continuing to use this website, you thereby give consent for the placement of these cookies. If you would like to know more about cookies or adjusting your cookie settings, please read KLM’s cookie policy.

Parece que su buscador no está actualizado.
Para utilizar de forma segura todas las características de KLM.com, le aconsejamos actualizar su buscador o elegir otro distinto. Si continúa con esta versión, algunas páginas del sitio web no se mostrarán correctamente o no lo harán en absoluto. Además, la seguridad de su información personal estará mejor salvaguardada con un buscador actualizado.

 

Las obras maestras del Louvre

Los pasillos, halls y galerías con las obras de grandes maestros: el Louvre es uno de los museos más grandes del mundo. Necesitaría al menos una semana para ver toda la colección. Sin embargo, la mayoría de los visitantes vienen atraídos por las tres famosas damas: La Mona Lisa, la Venus de Milo y la Victoria de Samotracia.

Originalmente, en el siglo XII, el Louvre fue construido como una fortificación. A mediados del siglo XVI se convirtió en un palacio real y desde 1793 es oficialmente un museo. El Louvre expone obras de arte desde la Edad Media hasta 1848 aproximadamente. La colección ha aumentado hasta las 35.000 piezas, distribuidas en tres alas. Tesoros de las épocas griega, egipcia y romana se encuentran en sus propias galerías, mientras que las principales atracciones del Renacimiento se pueden admirar en la Grande Galerie.

Pirámides de cristal

Aunque la principal atracción es su extensa colección, muchos visitantes también vienen al Louvre para contemplar la particular combinación de arquitectura moderna y clásica. La pirámide de cristal en el patio fue incorporada al palacio clásico en 1989. Destaca el vestíbulo central desde el que los visitantes acceden a las diversas alas del museo. La pirámide grande está flanqueada por tres pequeñas. Por la noche, los edificios se reflejan perfectamente en los estanques cercanos. El Louvre ganó incluso más popularidad desde que jugó un papel importante en El Código Da Vinci de Dan Brown, publicado en 2003, y la posterior película.

El misterio de La Mona Lisa

La historia en torno a La Mona Lisa es tan misteriosa como la famosa sonrisa de la modelo. Por una parte, no sabemos con certeza quién es la dama o cuánto tiempo Leonardo Da Vinci pasó pintándola. Lo que sí sabemos es que este retrato marcó un punto de inflexión en el arte del siglo XVI. Por ejemplo, La Mona Lisa es un retrato de tres cuartos en posición sentada con un paisaje de fondo visto desde arriba. Hasta entonces, ese tipo de retratos se reservaba para los santos. El cuadro sigue siendo investigado.

La Mona Lisa

La Victoria alada de Samotracia

La Niké de Samotracia se ubica en unas escaleras monumentales cerca de la entrada principal del Louvre. Esta obra de arte de la escultura griega data del periodo helenístico (302-30 a.C.) y representa a la diosa alada de la victoria sobre la proa de un navío (se mandó esculpir originalmente para conmemorar un triunfo naval). La escultura mide 5,57 metros en total.

Victoria de Samotracia
Venus de Milo

La elegante Venus de Milo

La Venus de Milo representa a Afrodita, la diosa griega de la belleza y del amor. Según la mitología, nació de la espuma del mar. Esta escultura, que data de alrededor del año 100 a.C. ha ejercido mucha influencia en la forma en que los escultores occidentales han representado el desnudo femenino. Aunque ya ha perdido los dos brazos, la Venus sigue irradiando una incomparable elegancia y feminidad.

Créditos de fotos

  • La Mona Lisa: Giuseppe Castrovilli, 123rf
  • Victoria de Samotracia: Thomas Ulrich, Flickr
  • Venus de Milo: Photo Venus van Milo: pseudolongino, Shutterstock