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Auschwitz: la fábrica de la muerte

Visitar Auschwitz-Birkenau es una experiencia sobrecogedora. Allí fue asesinado más de un millón de personas. El mayor campo de exterminio de la Alemania nazi fue una máquina de matar perfectamente engrasada, de proporciones monstruosas. Tras su liberación por el ejército rojo el 27 de enero de 1945, Auschwitz se convirtió en el símbolo silencioso del Holocausto, el genocidio que acabó con seis millones de judíos.

Según relató uno de los supervivientes del Holocausto, Roman Kent, «un minuto en Auschwitz era como un día entero. Un día, como un año. Un mes, una eternidad». A pesar de que la estructura del campo sigue en pie, resulta imposible imaginar las atrocidades que se cometieron en sus barracones y cámaras de gas, situados tras una imponente puerta marcada con el letrero «Arbeit macht frei». Auschwitz no fue solo el mayor campo de concentración, sino también el más eficiente y mejor organizado. Del millón y medio de personas que fue deportado aquí, 1,1 fue asesinado y otras 200.000 personas murieron por enfermedades o inanición.

La infame puerta de entrada a Auschwitz I
La infame puerta de entrada a Auschwitz I

Cracovia

Un recinto de exterminio atroz

Auschwitz fue un recinto de exterminio, compuesto por tres enormes campos de concentración y docenas de pequeños campos. Poco después de que Alemania conquistara Polonia, se abrieron las puertas de Auschwitz, el «stammlager» (campo de prisioneros de guerra), con capacidad para 10.000 prisioneros. Situado a tres kilómetros, Auschwitz-Birkenau, conocido también como Auschwitz II, fue el campo de exterminio más grande. Auschwitz-Monowitz (Auschwitz III) fue el campo de trabajo en el que empresas como Krupp, IG Farben y Siemens instalaron sus fábricas. Cerca de un millón y medio de personas fue deportado a Auschwitz en tren, en compartimentos de carga. Aunque en su mayoría eran judíos, también había gitanos, discapacitados y homosexuales. Se cree que 1,1 millones de personas fueron gaseadas o ejecutadas nada más llegar; otras 200.000 murieron de hambre o por enfermedad. De los 150.000 supervivientes, miles de ellos murieron más tarde en otros campos de concentración o durante las llamadas marchas de la muerte. El día en el que fue liberado, el 27 de enero de 1945, había cerca de 7.500 supervivientes, con enfermedades mortales, agotamiento y malnutrición.

“Cerca de un millón y medio de personas fue deportado a Auschwitz en tren, en vagones de carga”

Aquí fueron asesinados 1,3 millones de personas

Visitar Auschwitz

Auschwitz I y Auschwitz II están a una hora y media en tren de Cracovia. La estación está a medio camino de los campos, a los que se puede llegar en lanzadera o en taxi. El autobús que sale desde Cracovia tarda también una hora y media, pero deja a los visitantes a las puertas de ambos campos. La entrada es gratuita y la visita guiada de 3,5 horas cuesta cerca de 10 euros. En cualquier caso, solo podrá visitar los campos en los horarios establecidos, mediante reserva o entrada (entre en

www.visitauschwitz.org

). En Cracovia también hay diversas visitas organizadas (que incluyen transporte, entrada y visita guiada) por 30-40 euros por persona.

Los zapatos de los prisioneros asesinados