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La ruta Panorama

Si se dirige al Parque Nacional Kruger desde Johannesburgo disfrutará de una gran variedad de paisajes por el camino. La parte más bonita del camino se conoce como la ruta Panorama. En el límite en el que Hoogveld de Gauteng da paso a extensas llanuras, altas colinas despuntan sobre verdes valles, con bellas cascadas e impresionantes formaciones rocosas.

Por algo también se conoce como ruta Panorama. El principal atractivo del camino no son los circuitos para bicis de montaña o las tirolinas, sino las vistas. En tan sólo un día podrá disfrutar de las vistas más espectaculares. Aunque no se ha establecido ningún lugar como punto oficial de comienzo o final, la mayoría de la gente suele comenzar el viaje en la ciudad de Graskop y finalizarlo en un alojamiento del Parque Nacional Kruger.

Vistas desde la "ventana de Dios"

La ventana de Dios

Cerca de Graskop, la tierra parece desaparecer, dando paso a la impresionante vista africana: la ventana de Dios. La vista se extiende a lo largo de paisajes prehistóricos hacia el Parque Nacional Kruger, inalterada por la mano humana hasta donde alcanza la vista. El sendero que le lleva al mirador está lleno de plantas autóctonas, helechos, árboles y flores. Este mirador "divino" alcanza su máximo apogeo justo antes del atardecer: merece la pena dirigirse a Graskop la noche anterior al comienzo de la ruta.

Joyas de la naturaleza

Haga una parada en Bourke’s Luck Potholes y camine un poco para admirar este paisaje único. Donde confluyen los ríos Blyde y Treur, las estrepitosas aguas han esculpido grandes huecos en las rocas. El paisaje colindante le muestra puentes y cascadas de ensueño. Este sitio debe su nombre a Tom Bourke, buscador de oro que llegó aquí durante la fiebre del oro con el objetivo de enriquecerse. Sin embargo, el único tesoro que encontró fue esta hermosa región natural.

No encontró oro pero sí muchas joyas
Las formaciones rocosas recuerdan a cabañas

Los tres gigantes

Los "drie rondavels" son redondas formaciones rocosas que recuerdan a las tradicionales cabañas redondas africanas. Sin embargo, estas cabañas habrían sido habitadas por gigantes, dado que se elevan 700 metros sobre el Blyde River Canyon. Los tejados en punta están cubiertos de hierba y arbustos. Únicamente el propio cañón puede robarle el protagonismo: se trata de una de las mayores gargantas y con más vegetación del mundo, con una profundidad de unos 700 metros. Asómese a la profundidad del cañón y podrá ver algunos puntos verdes en las brillantes aguas del río Blyde: son hipopótamos.