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El París de Haussmann

Amplias avenidas flanqueadas por árboles, edificios imponentes y balcones de hierro forjado. La monumental belleza de París, tal y como hoy la conocemos, es en gran parte fruto del trabajo del Barón Georges-Eugène Haussmann. Encargado por Napoleón III durante el siglo XIX, este arquitecto urbano diseñó un nuevo plan urbanístico. En tan solo 17 años, París pasó de ser una ciudad medieval a ser una capital moderna.

Aunque en aquella época, sus planes eran controvertidos, y Haussmann remodeló radicalmente muchas zonas de la ciudad, indiscutiblemente su visión contribuyó al encanto del París contemporáneo. Inspirado en parte en Londres, diseñó una combinación de calles sinuosas y encanto sofisticado. El mejor lugar donde admirar la grandeza de la visión de Haussmann es la Place Charles de Gaulle, donde se encuentra el Arco de Triunfo. Doce avenidas se bifurcan por la ciudad siguiendo un trazado radial (de ahí su antiguo nombre: ‘Place de l’Étoile,’ lo que significa Plaza dela Estrella).

El inequívoco estilo Haussmann

Boulevard Haussmann

La influencia de Haussmann se puede percibir por toda la ciudad. El epónimo Boulevard Haussmann es un lugar ejemplar. Esta calle está alineada con edificios del estilo de Haussmann: edificios de cinco a siete pisos de piedra arenisca blanca y típicos balcones parisinos. Aunque a primera vista los edificios puedan parecer similares, las diferencias son inconfundibles. Haussmann desarrolló diferentes estilos para cada clase social. Los edificios del mismo tipo se construían juntos en îles (islas), y no se combinaban con edificios de otra categoría.

Pan de oro y mármol en el Palacio Garnier

Uno de los edificios más deslumbrantes de la era Haussmann es el Palacio Garnier, conocido mundialmente como la Ópera de París. En 1861 el arquitecto Charles Garnier fue encomendado la prestigiosa tarea de construir un teatro nuevo. Quizás el interior de este edificio neobarroco sea más hermoso que el exterior. Pan de oro, mármol y frescos adornan el interior y en el auditorio puede admirarse una espectacular pintura en el techo. El vestíbuo es igualmente impactante. Decorado con mosaicos, esculturas y espejos, el espacio garantiza que el público no se aburrirá mientras espera. Asimismo, la Ópera es el escenario de El Fantasma de la Ópera, la novela de Gaston Leroux, que con el tiempo se convirtió en uno de los musicales con más éxito de la historia.

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Palacio Garnier

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Palacio Garnier, 8 Rue Scribe, 75009 París, Francia