KLM uses cookies.

KLM’s websites use cookies and similar technologies. KLM uses functional cookies to ensure that the websites operate properly and analytic cookies to make your user experience optimal. Third parties place marketing and other cookies on the websites to display personalised advertisements for you. These third parties may monitor your internet behaviour through these cookies. By clicking ‘agree’ next to this or by continuing to use this website, you thereby give consent for the placement of these cookies. If you would like to know more about cookies or adjusting your cookie settings, please read KLM’s cookie policy.

Parece que su buscador no está actualizado.
Para utilizar de forma segura todas las características de KLM.com, le aconsejamos actualizar su buscador o elegir otro distinto. Si continúa con esta versión, algunas páginas del sitio web no se mostrarán correctamente o no lo harán en absoluto. Además, la seguridad de su información personal estará mejor salvaguardada con un buscador actualizado.

 

Los apasionados ritmos cubanos

¿Quién no conoce las pegadizas melodías de Buena Vista Social Club? Es posible disfrutar de la impetuosa cultura musical de Cuba en prácticamente todos los rincones del país. Ya sea en los viejos clubes nocturnos de La Habana, en los bulliciosos cafés de Santiago de Cuba o durante el Carnaval de Trinidad, la música y los bailes inundan toda la isla.

Prácticamente toda la música cubana puede resumirse en el reconocible sonido de dos instrumentos básicos: los tambores africanos y las guitarras españolas. Más tarde se añadieron las claves sudamericanas y las maracas a esta combinación. El estilo musical de finales del siglo XIX que se originó de la mezcla de todos estos ritmos se llama «son», que puede escucharse en todos los géneros musicales cubanos modernos. También influyó en la rumba y, principalmente, en la salsa, el género que surgió entre los inmigrantes cubanos en Nueva York a mediados del siglo XX.

“Buena Vista Social Club hizo que la música cubana se hiciera súbitamente famosa en todo el mundo”

Buena Vista Social Club

En 1997, la música cubana se hizo rápidamente famosa en todo el mundo. El guitarrista estadounidense Ry Cooder reunió a un puñado de cantantes y músicos legendarios cubanos para grabar un álbum de estudio, entre ellos, Rubén González, Ibrahim Ferrer y Compay Segundo. Buena Vista Social Club resultó ser un éxito tan grande que los músicos, algunos de ellos de avanzada edad, fueron invitados a tocar en conciertos por todo el mundo. González, Ferrer y Segundo ya han fallecido, pero las nuevas generaciones mantienen vivo el espíritu de la banda.

Música en directo y mojitos en La Habana

La Habana tiene tantos fantásticos teatros antiguos y clubes nocturnos que es difícil decantarse por uno. Uno de los más tradicionales es El gato tuerto, un club de jazz de los años cincuenta donde son populares los boleros. Además, sirven un mojito estupendo. El Salón 1930 (también llamado de Compay Segundo), en el Hotel Nacional de Cuba, posee un ambiente nostálgico. En este legendario hotel se alojaron personajes de la talla de Ernest Hemingway y Frank Sinatra. Buena Vista Social Club original también tocó en este famoso lugar y aún hoy es posible disfrutar de actuaciones de la misma calidad. Se encontrará rodeado de sombreros Panamá y flamantes vestidos de salsa.

Hotel Nacional

Clases de salsa, rumba o cha-cha-cha

Por toda Cuba es posible encontrar cafés con música en directo: en la Casa de la Trova, donde se puede escuchar música desde las 11 de la mañana hasta bien entrada la madrugada, los asistentes terminan bailando desenfrenadamente entre las mesas. Los que prefieran una clase privada de salsa, rumba, son o cha-cha-cha pueden acercarse a La Casa del Son, en La Habana. Esta academia de baile se encuentra en un solemne edificio colonial del centro histórico de la ciudad. Los profesores saben inglés y son capaces de contagiar su pasión por la música.

“Las actuaciones musicales en Cuba siempre van acompañadas de bailes exuberantes”