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El popular barrio bohemio de Santa Teresa

Si pensamos en Río de Janeiro como si fuera una persona, la playa de Ipanema serían unas piernas musculosas y bronceadas. La vibrante Lapa serían las caderas moviéndose, y por encima estarían los órganos vitales. Santa Teresa, llena de galerías y arte callejero, es el corazón artístico de la ciudad. Este es el sitio perfecto para entrar de lleno en el panorama artístico de Río.

En el siglo XVIII, la población rica de Río de Janeiro buscó refugio en una hermosa colina verde de Santa Teresa. Incluso hoy en día, el barrio cuenta con numerosas casas y mansiones coloniales majestuosas. Santa Teresa ofrece dos atractivos turísticos: el Escadaria Selarón una larga escalera de piedra que ha sido cubierta de azulejos de colores por el artista chileno Jorge Selarón y el elegante Convento de Santa Teresa. Pero no es esto por lo que la gente de Río se reúne en esta colina los fines de semana. Los cariocas vienen aquí sobre todo para pasar un buen rato.

Santa Teresa: un barrio de la ciudad en la selva

Los sábados, los cariocas vienen hasta aquí desde todos los lugares de la ciudad para darse un festín de feijoada, un delicioso guiso de cerdo y judías negras. Otros beben una refrescante caipirinha, el cóctel brasileño por excelencia: una mezcla de cachaza, lima, hielo y azúcar. El restaurante Sobrenatural es famoso por su marisco fresco y platos de pescado. La punheta de bacalhau puede no tener un nombre muy atractivo (se traduce literalmente por "El orgasmo del bacalao"), pero este pescado gratinado con leche de coco, plátanos, patatas y nueces de Brasil es un plato muy a tener en cuenta.
El hecho de que Río de Janeiro sea una ciudad en mitad de la selva se hace particularmente aparente en Santa Teresa, donde las elegantes mansiones luchan contra una selva que gana terreno. Los loros garritan desde las copas de los árboles, los helechos se abren paso por los agujeros de las paredes y los cables del tranvía están cubiertos por raíces de bromelias. En los jardines del encantador café Cafecito, casi se puede escuchar cómo crecen las plantas. Da la sensación que la selva esté ansiosa por recuperar las adoquinadas callas de este barrio ubicado en la ladera de una colina. Río de Janeiro es la única ciudad en el mundo que puede presumir de tener una selva tropical en su término municipal. La expresión "selva urbana" cobra aquí todo su sentido.

Santa Teresa: un barrio de la ciudad en la selva

Créditos de fotos

  • Santa Teresa: un barrio de la ciudad en la selva: Mathieu Struck, Flickr