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Las pirámides y la esfinge de Guiza

A las afueras de la populosa ciudad de El Cairo, es posible verlas alzarse entre la arena del desierto: las pirámides y la gran esfinge de Guiza. Durante miles de años, estas majestuosas estructuras han sido el símbolo de los antiguos egipcios y de su fascinante civilización. Paseando entre hermosos jeroglíficos y garras de león del tamaño de una persona, es fácil imaginar un viaje a la época de los faraones.

La primera vez que se contempla la esfinge y las pirámides de Keops, Kefrén y Micerino se entiende a la perfección por qué estamos ante uno de los grandes misterios de todos los tiempos. La forma más sencilla de llegar allí es con un viaje organizado, pero aquellos que prefieran ir por su cuenta pueden tomar un autobús o un taxi. Quédese hasta el atardecer. Ver la puesta de sol por detrás de las pirámides es una experiencia realmente mágica.

Pirámides misteriosas

La pirámide de Keops, que llegó a medir hasta 147 metros, es la más grande del complejo, seguida de las pirámides de Kefrén y Micerino, que miden 136 y 61 metros de altura, respectivamente. Se cree que las pirámides fueron construidas entre 2550 y 2490 a.C., por lo que tienen alrededor de 4.500 años. Su construcción fue una empresa grandiosa e inconcebible. Solo la pirámide de Keops está formada por unos 2,3 millones de piedras, y cada una pesa miles de kilos. Hoy en día seguimos sin saber cómo los egipcios fueron capaces de abordar esta tremenda tarea sin la tecnología actual.

Keops fue el primer faraón que encargó la construcción de una tumba gigante en Guiza. Su hijo Kefrén hizo construir la segunda pirámide. Puede parecer más grande que la de su padre, pero las apariencias engañan ya que la pirámide de Kefrén está construida sobre una colina. La pirámide del faraón Micerino es mucho más pequeña y la rugosa capa superior indica que nunca llegó a terminarse.

“Aún hoy se desconoce cómo los egipcios acometieron semejante tarea”

La gran esfinge

La gran esfinge está situada sobre la arena del desierto, en la parte oriental del complejo, cerca de la pirámide de Kefrén. Esta misteriosa criatura tiene cuerpo de león y cabeza humana con tocado real. Con una longitud de 73,5 y una altura de 22 metros, la esfinge es la mayor escultura tallada de una sola pieza de piedra en el mundo. La mayoría de los arqueólogos cree que esta enorme bestia data de la época de Kefrén y que la cara de la esfinge es la de este faraón. Probablemente, la cabeza es mucho más pequeña que el cuerpo del león debido a la erosión, que se nota mucho más rápidamente en la parte superior.

La esfinge fue tallada en una sola roca