KLM uses cookies.

KLM’s websites use cookies and similar technologies. KLM uses functional cookies to ensure that the websites operate properly and analytic cookies to make your user experience optimal. Third parties place marketing and other cookies on the websites to display personalised advertisements for you. These third parties may monitor your internet behaviour through these cookies. By clicking ‘agree’ next to this or by continuing to use this website, you thereby give consent for the placement of these cookies. If you would like to know more about cookies or adjusting your cookie settings, please read KLM’s cookie policy.

Parece que su buscador no está actualizado.
Para utilizar de forma segura todas las características de KLM.com, le aconsejamos actualizar su buscador o elegir otro distinto. Si continúa con esta versión, algunas páginas del sitio web no se mostrarán correctamente o no lo harán en absoluto. Además, la seguridad de su información personal estará mejor salvaguardada con un buscador actualizado.

 

El sueño sagrado de Venecia

La Basilica de San Marcos es un verdadero cuento de hadas: grandes cúpulas y torres, elegantes arcos, mosaicos dorados y majestuosas imágenes de santos. ¡Y esto es solo el exterior! Ni siquiera los venecianos se cansan de la fachada de la catedral. El interior de la Basílica de San Marcos, dedicado al patrón de la ciudad, es aún más encantador.

“El salón más bello del mundo, merecedor de tener el cielo como techo”, así fue como Napoleón describió la famosa Plaza de San Marcos. Los venecianos la llaman simplemente “La Piazzetta”: en la ciudad hay una sola plaza, y esa es la Plaza de San Marcos. Siempre está llena del ir y venir de turistas sacando fotografías y entusiastas vendedores ambulantes de comida para palomas. Esta es una de las plazas más impresionantes y sin duda de las más famosas del mundo, el lugar ideal para una de las catedrales más bellas de Europa.

Maravilla mundial de la arquitectura

No todo el mundo queda embelesado al momento por la opulenta decoración de la Basilica de San Marcos: de hecho Mark Twain la describió en su momento como un “gran escarabajo verrugoso de paseo”. Sin embargo, el crítico de arte inglés, John Ruskin, agotó todos los superlativos posibles para describir la maravilla mundial de la arquitectura que consideraba la catedral. Napoleón quedó tan encandilado que se llevó algunas joyas del retablo Pala d’Oro como recuerdo.


Entre las innumerables obras de arte de la Basilica de San Marcos, el retablo del altar es el culmen por excelencia: la Pala d’Oro es todo un concierto de oro, esmalte y joyas, compuesto por 250 paneles creados por diversos orífices medievales. La propia catedral fue construída en el siglo XI con estilo bizantino, adoptando la forma de una cruz griega, con una cúpula en cada uno de los brazos. A lo largo de los siglos la catedral ha pasado por drásticas renovaciones, ampliaciones y restauraciones, y como resultado ahora podemos apreciar influencias bizantinas y renacentistas. Hoy todo el mundo parece estar convencido de que Ruskin, y no Twain, tenía razón.

“John Ruskin describió la catedral como una maravilla mundial de la arquitectura”

Café con Casanova

La Basílica es el lugar de interés más famoso, pero la Plaza de San Marcos está rodeada de otros muchos edificios impresionantes. A ambos lados de la plaza se encuentran los grandes arcos de las Procuratie Vecchie y Procuratie Nuove. Próximo a la catedral se encuentra el Palacio Ducal gótico y la Campanile, la torre campanario de casi 100 metros de altura. Puede subir por ella para disfrutar de las fantásticas vistas de las cúpulas de la Basílica de San Marcos y el resto de Venecia. Los patios alrededor de la plaza también son famosos, por ejemplo, el historico Caffè Florian en el que Casanova, Goethe, Proust y Dickens tomaron café en alguna ocasión. El coste de un expresso es exagerado, pero las vistas no tienen precio.