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Tres buenas razones por las que escaparse un día a Krka

El Parque Nacional de Krka es conocido como uno de los lugares más hermosos de Croacia y se encuentra a una hora en coche de Split. Un fenómeno muy particular es que la vida animal y vegetal del parque se han mantenido inalteradas en su casi totalidad. El nombre del parque se debe al río Krka, que se extiende por una vasta superficie de 100 kilómetros cuadrados, con un elevado número de espectaculares cascadas por el camino.

La popularidad del parque no se debe exclusivamente al ámbito de la belleza natural. Los visitantes también acuden por su patrimonio histórico, como dos monasterios medievales y catacumbas romanas. A las afueras del parque, en la desembocadura del río Krka, se encuentra además la pequeña y hermosa ciudad de Šibenik. Resulta agradable pasear por este laberinto de calles, construido frente a una ladera de montaña, con vistas al mar Adriático. Parque y pequeña ciudad: pueden visitarse en un solo día.

Cascadas en el río Krka
Cascadas en el río Krka

Split

Skradinski buk

Brillante cascada

El curso del Krka se interrumpe en el parque en siete ocasiones por desniveles naturales de piedra caliza que generan con frecuencia una serie de cascadas. Las últimas, Skradinski buk, son las más prolongadas y más espectaculares. En ellas, el agua pasa por 17 «niveles» de 200 a 400 metros de ancho, generando un total de 46 metros hacia abajo. En una ruta de excursión especial, los visitantes podrán observar todo con detenimiento. El abundante ecosistema, tanto dentro del agua como en sus alrededores, es todo un disfrute: abunda la vegetación verde intenso, coloridas mariposas, pájaros cantores y anfibios.

Espectacular monasterio

Desde la cascada de Skradinski buk se puede realizar una excursión en barco hacia Visovac, una pintoresca isla en el río Krka que se encuentra ocupada en su casi totalidad por un monasterio de la orden franciscana. A pesar de que el origen del edificio actual date del siglo XIX la historia de la isla como centro espiritual se remonta a comienzos del siglo XV. Un poco más lejos de la ribera del río se encuentra también el antiguo monasterio ortodoxo serbio de Krka, que se construyó en el siglo XIV sobre un cementerio romano.

La isla monasterio de Visovac
Caminar por Krka

Belleza natural

Desde el «mar» de Visovac (una ensanche del río Krka) se extiende un hermoso recorrido de 8,5 kilómetros de largo hacia el aparcamiento situado en la entrada del parque. Paneles de información a lo largo de la ruta ofrecen descripciones de la geología, flora y fauna únicas por todo el camino rural: el entorno es un importante hábitat para más de 800 tipos de plantas y 200 especies de aves. El trayecto cuenta con numerosos miradores espléndidos gracias a su desnivel total de 176 metros. Una excursión pausada tiene una duración aproximada de entre 2,5 y 3 horas.