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Torre de Belém: un tributo a los exploradores

Justo a las afueras de Lisboa, encontramos la Torre de Belém sobre el río Tajo, una atracción imprescindible para los visitantes. Originalmente se construyó como fortaleza para defender el monasterio aledaño de los Jerónimos, pero esta torre es un recordatorio de las expediciones que realizó Vasco da Gama y de la grandeza del antiguo imperio colonial portugués.

La Torre de Belém se construyó a principios del siglo XVI, cuando Portugal era una potencia mundial y poseía colonias desde las Américas hasta África y el Lejano Oriente. La torre constituye un testimonio de los exploradores portugueses más famosos: Vasco da Gama, que descubrió la ruta marítima a la India; Pedro Álvares Cabral, descubridor de Brasil; Bartolomé Díaz, que fue el primero en navegar alrededor del Cabo de Buena Esperanza; y Fernando de Magallanes, el primero en dar la vuelta al mundo. En el Monumento a los Descubrimientos, al final de un malecón a orillas del río, encontramos las estatuas de todos ellos.

Una elegante obra manuelina

La Torre de Belém tiene otro significado histórico relevante: es la única construcción que fue originalmente edificada en el elegante estilo arquitectónico gótico manuelino tardío. Otros monumentos manuelinos se construyeron en estilo gótico y más tarde fueron reconstruidos. Sin embargo, esta torre de 35 metros de altura fue decorada originalmente con elementos típicos manuelinos, como pilares representando una cuerda trenzada, bóvedas de crucería adornadas con opulencia y gárgolas con forma de cabeza de animales. La Torre de Belém es una de las atracciones turísticas más populares de Lisboa. Especialmente cuando se acerca el atardecer, el sol baña con su luz dorada el monumento de caliza blanca, una imagen digna de fotografiar. Disfrute de una vista inolvidable desde la azotea de la torre, admirando el río Tajo, el puente colgante de 2.277 metros que se extiende sobre él, y la estatua de Cristo en la orilla lejana (de 103 metros de altura, incluyendo el pilar).

“La Torre de Belém es el único edificio construido originalmente en estilo manuelino”

El Monumento a los Descubrimientos del siglo XX

La tumba de Vasco da Gama

Merece la pena acercarse al barrio de Santa Maria de Belém, ya que se pueden visitar además otros dos puntos de interés. Cerca de la torre encontramos el Padrão dos Descobrimentos (Monumento a los Descubrimientos), de 52 metros de altura en forma de barco con las velas henchidas. Este monumento representa las figuras más importantes en la historia de Portugal. En la proa se encuentra Enrique el Navegante (Infante Don Enrique de Avís). Al contrario de lo que pueda parecer, el rey no fue un gran navegante, pero fundó y financió los viajes de los grandes descubrimientos. Otra atracción cercana es el magnífico Monasterio de los Jerónimos, donde se encuentra la tumba de Vasco da Gama.

Patrimonio de la Humanidad: el Monasterio de los Jerónimos del siglo XVI